No todo empieza con una demolición total. Hay baños que piden una actualización sin sacar a nadie de casa, departamentos en preventa que deben quedar habitables antes de la mudanza y casas de playa en Asia que se preparan para el verano. El trabajo arranca con una visita técnica y un levantamiento de medidas reales para decidir qué se conserva y qué se interviene.
Visita técnica en Lima, Asia o San Isidro
Antes de mover un tabique o encargar un closet conviene saber qué hay detrás de cada muro. Coordinamos una visita con levantamiento de medidas reales y, a partir de ahí, te entregamos una propuesta de distribución con las partidas separadas por ambiente: qué se conserva, qué se interviene y en qué orden. Si el departamento todavía está en preventa o la casa de playa lleva meses cerrada, ese primer recorrido también sirve para detectar instalaciones que necesitan revisión antes de empezar.
Agendar la visita de mediciónMientras coordinamos la fecha, puedes revisar los recursos del estudio o volver a la presentación de Nordisa para entender cómo trabajamos cada etapa.
Cada espacio que ya existe trae decisiones tomadas: muros que funcionan, instalaciones que se pueden reutilizar y rincones que solo necesitan otra distribución. Antes de romper, medimos y evaluamos qué se conserva.